martes, 4 de noviembre de 2008

El peso arrebata 34 centavos al dólar

CIUDAD DE MÉXICO (Reuters) — El peso mexicano extendía su ganancia la jornada de este martes a un 2.77% frente al dólar, en un mercado atento al desarrollo de las elecciones presidenciales de Estados Unidos y por expectativas de un recorte en las tasas de interés del Banco Central Europeo.

La moneda mexicana en su valor referencial 48 horas ganaba 34.70 centavos a 12.5060/12.5080 pesos por dólar.

En Estados Unidos el demócrata Barack Obama se enfrenta al candidato republicano John McCain. Las primeras urnas comienzan a cerrarse a las 2300 GMT y la votación concluye seis horas después.

Coca Cola verde


Aumentar y disminuir, eso intenta hacer Coca-Cola. Como cualquier gran empresa, quiere elevar sus ingresos y ganancias; pero también desea reducir su impacto ambiental. ¿Es posible esa combinación?

No, al menos por el momento. Y la imposibilidad no se debe a la falta de esfuerzo, pues Coca es una de las pocas empresas que se toman el tema ambiental realmente en serio. El problema es que mientras más vende, más consume y contamina recursos naturales.

Coca-Cola y la Fundación World Wildlife (WWF) recién anunciaron que continuarán cooperando juntas y establecerán nuevas metas para reducir el consumo de agua y las emisiones de gas de efecto invernadero a lo largo de todos los brazos que la compañía tiene alrededor del mundo. Las bebidas de la firma (marcas como Coca, Coca diet, Fanta, Sprite, Coca Zero, Vitaminwater, Powerade, Minute Maid y Georgia Coffee) se venden en más de 200 países.

Y como todos sabemos, estos productos se fabrican y distribuyen a través de docenas de embotelladoras independientes, por lo que la aparentemente sencilla labor de rastrear el impacto medioambiental que la firma tiene es casi imposible. Tampoco será fácil conseguir que todas esas embotelladoras se comprometan a hacer un uso más eficiente de los recursos.

Bajo esa perspectiva, el progreso de la empresa y sus nuevas metas son muy loables. La firma ha logrado mejorar su consumo de agua en un 20% entre 2002 y 2007, y su objetivo es más ambicioso para el 2012. “El agua está en la esencia de lo que hacemos” señala Jeff Seabright, el gurú de sustentabilidad ambiental de la compañía.

Coca-Cola también ha conseguido mejorar otro indicador de eficiencia: su uso de la energía se ha optimizado en un 19% entre 2002 y 2007. Estos indicadores muestran que la compañía está usando menos agua y menos energía, al mismo tiempo que emite menos gases de efecto invernadero por unidad de producto vendido. Un logro importante, pero que sólo se limita a la eficiencia en el uso de recursos.

En términos absolutos, Coca-Cola recortó su consumo de agua en un 2% entre 2002 y 2007, pero espera usar más agua en 2012 debido a sus planes de expansión, especialmente fuera de EU. Con las emisiones contaminantes sucede lo mismo, han crecido junto con la empresa, pero ésta intentará mantenerlas al nivel del 2004 al menos en sus operaciones de manufactura (las áreas de refrigeración, empaquetado y transporte no son parte de las metas anunciadas).

Ese es justo el problema. La gigante refresquera admite que no puede aumentar (el negocio) y disminuir (su impacto ecológico) al mismo tiempo. No digo esto con el fin de señalar acusatoriamente a la empresa, sino para resaltar los límites a los que se enfrenta cualquier empresa “verde.”

Si Coca consigue estabilizar su consumo de agua y sus emisiones de carbono sería un logro sustancial. Pero cuando se trata de gases de efecto invernadero la cosa cambia: los científicos sostienen que debemos estabilizar esas emisiones y después reducirlas dramáticamente en los próximos 30 a 40 años. Es decir, la atmósfera de la Tierra no se beneficia de los indicadores de eficiencia.

Para atacar el tema de los gases invernadero Coca-Cola se ha asociado con otras empresas y organismos no gubernamentales para intentar eliminar los gases HFC (Hidrofluorcarbono) y HCFC (Hidroclorofluorcarbono) de la industria de la refrigeración.

La refresquera también tiene un brazo empresarial que invierte en compañías verdes, como RecycleBank y WeatherTrak que adaptan los sistemas de riego a las condiciones climáticas cambiantes. Asimismo, trabaja con la WWF en algunos aspectos de su cadena de suministros, ayudando por ejemplo a los agricultores que proveen caña de azúcar a aumentar su cosecha sin usar tanta agua, fertilizantes, pesticidas, etc.

Cuestiono un poco esta relación entre Coca-Cola y la WWF, pues la refresquera ha acordado pagarle a la fundación casi 24 millones de dólares en el transcurso de 5 años, en parte por la ayuda que ésta le ofrece para hacerla más sustentable. Pero al aceptar el dinero ¿no pierde la WWF algo de autoridad para presionar más a Coca?

Juzguen ustedes mismos. Esta es la respuesta que me dio Suzanne Apple, vicepresidenta de la WWF, cuando le pregunté si las metas de Coca-Cola era suficientes: “Esos objetivos son consistentes con nuestra misión y nuestras prioridades… Nuestra visión es pragmática. Presionamos a las empresas para que se comprometan a metas ambiciosas, pero ellos tienen que equilibrar sus intereses económicos y sus intereses ambientales.”

Esa respuesta me sonó a que la WWF también está considerando sus intereses económicos así como medioambientales. Aunque estoy a favor de esas asociaciones entre empresas y organismos no gubernamentales, me gustaría más que las grandes ONGs no aceptaran enormes sumas de dinero de los grandes corporativos, incluso los que tienen buenas intenciones como Coca-Cola. Porque el único cliente del que deberían preocuparse es éste: la Tierra.

Día de decisión en USA



WASHINGON (Reuters) — No hay plazo que no se cumpla, este martes 4 de noviembre el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain se enfrentan al veredicto de los votantes estadounidenses tras una larga y amarga campaña para llegar a la Casa Blanca, con Obama manteniendo una decisiva ventaja en las encuestas nacionales.

Se espera que al menos 130 millones de estadounidenses voten al sucesor del impopular presidente republicano George W. Bush y establezcan el curso de acción del país para los próximos cuatro años en temas como la crisis económica, las guerras en Irak y Afganistán, una revisión del sistema de salud y otros asuntos.

Los primeros centros de votación comenzarán a cerrar en partes de Indiana y Kentucky a las 18:00 hora local (2300 GMT). En los otros 48 estados los comicios irán cerrando paulatinamente en las siguientes seis horas.

Obama, de 47 años, está cumpliendo su primer periodo como senador por Illinois y podría convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos.

Los sondeos de opinión indican que supera a McCain en una cantidad de estados suficientes para obtener más de los 270 delegados electorales que necesita para ganar.

Una victoria de McCain, que tiene 72 años, lo convertiría en el presidente de más edad al comenzar un primer mandato y transformaría a Sarah Palin en la primera mujer en alcanzar la vicepresidencia de Estados Unidos.

McCain, un senador por Arizona, adoptó una posición de desvalido y dice que está ganando terreno sobre Obama. El martes por la madrugada terminó en su Arizona natal una gira a través de siete estados, en un intento por evitar la peor desilusión en la historia política reciente.

"Es maravilloso estar en casa", dijo McCain en Prescott, recordándole a la multitud el mal historial del estado en lograr que los candidatos de Arizona sean elegidos a la Casa Blanca.

"Mañana vamos a revertir esa tradición desdichada y voy a ser presidente de Estados Unidos", agregó.

Obama fue el ganador en Dixville Notch, New Hampshire, la pequeña ciudad que tradicionalmente abre la votación justo después de la medianoche. Se impuso por 15 votos a 6 de McCain, convirtiéndose en el primer demócrata en vencer allí desde Hubert Humphrey en 1968.

Ambos candidatos reforzaron sus temas de campaña en las últimas horas de la carrera. Obama acusó a McCain de representar un tercer mandato para las políticas de Bush y de estar peligrosamente fuera de contacto en temas económicos.

"Cuando se trata de economía, la verdad es que John McCain ha estado junto al presidente Bush en cada paso que dio", dijo Obama ante 90.000 simpatizantes en su mitin final en Manassas, Virginia, un estado que los demócratas no ganan en una elección presidencial desde 1964, pero donde ahora Obama tiene opciones.

McCain, cuya campaña atacó a Obama como un socialista y lo acusó de ser "amigo" de terroristas, lo describió como un liberal que va a elevar los impuestos.

"El está en el carril más a la izquierda de la política estadounidense y está atascado ahí", dijo McCain refiriéndose a Obama en Blountville, Tennessee.

Sondeos de opinión muestran a Obama superando o empatando con McCain en al menos ocho estados conquistados por Bush en el 2004, incluidos Ohio y Florida, considerados los grandes premios de la elección.

Obama tiene una cómoda ventaja en todos los estados ganados por el demócrata John Kerry en el 2004.

Victorias arrolladoras en cualquiera de esos estados tradicionalmente republicanos, como Virginia, Colorado, Indiana y Carolina del Norte, posiblemente impulsarían a Obama a la Casa Blanca.

El demócrata tomó el control de la carrera el mes pasado mientras una creciente crisis financiera reforzaba su percibida fortaleza en la economía, y tras tres debates donde su firme actuación pareció reducir las dudas que aún persistían en algunos votantes.

En contraste, McCain ha luchado por distanciarse de Bush en un complejo escenario político para los republicanos, que intentan conservar la Casa Blanca por un tercer período consecutivo.

También se prevé que los demócratas amplíen sus mayorías en ambas cámaras del Congreso. Para ello necesitan obtener nueve escaños adicionales en el Senado y alcanzar una mayoría de 60 asientos, que les daría el poder para superar las trabas formales presentadas por los republicanos para dilatar los proyectos parlamentarios.

Esto aumentaría la presión sobre los demócratas para cumplir sus promesas de campaña de poner fin a la guerra en Irak, eliminar los recortes de impuestos de Bush para los más ricos y una reforma a un sistema de salud que mantiene a 47 millones de estadounidenses sin cobertura.

Obama perdió la voz en Carolina del Norte cuando habló sobre la muerte de su abuela, Madelyn Dunham, quien ayudó a criarlo. El candidato se había enterado más temprano de que Dunham había fallecido de cáncer en Hawai y la llamó una "heroína silenciosa".

Ambos candidatos presidenciales planearon más escalas de campaña para el martes. Obama votó en Chicago y viajará a Indiana para ayudar a impulsar la votación, mientras que McCain visitará Colorado y Nuevo México.

La asistencia a las urnas podría decidir el resultado y ambas campañas aceleraron operaciones multimillonarias para identificar a sus partidarios y hacerlos salir a votar.

Pero hasta un tercio de los votantes estadounidenses han registrado sus votos de manera anticipada. Asesores de Obama estaban incentivados por reportes de una fuerte asistencia demócrata en la votación temprana en estados clave como Colorado, Carolina del Norte y Florida.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Japón baila por Obama


OBAMA, Japón (Reuters) — Con bailes, cantos y guitarras, los residentes del puerto japonés de Obama están preparándose para apoyar al candidato estadounidense Barack Obama antes de la elección presidencial del martes.

Unos 50 hombres, mujeres y niños con camisetas que decían "Amo a Obama" practicaron la danza del ula-ula durante el fin de semana en honor al candidato demócrata nacido en Honolulu, con la esperanza de que gane la votación y un día visite el pueblo como presidente de Estados Unidos.

"Estoy 85% seguro de que Obama ganará", dijo Seiji Fujiwara, dueño de un hotel y quien encabeza un grupo de apoyo a Obama con la esperanza de que el pueblo, que tiene una población de 32,000 personas, pueda compartir su fama y atraer a más visitantes. "Creo que le irá bien", agregó.

Las tiendas del pueblo han estado vendiendo desde camisetas, hamburguesas de pescado, postres y palillos con el nombre de Obama.

"Hemos estado bailando para el señor Obama por más de seis meses", dijo Yuko Shirayama del grupo de danza ula-ula local "Obama Girls", creado para alentar al candidato demócrata. "Así que espero que gane", agregó.

Su grupo viajó a Hawái para celebrar la victoria de Obama sobre Hillary Clinton en la nominación demócrata para presidente de Estados Unidos y las bailarinas esperan ir para la ceremonia de investidura si gana las elecciones.

"Si el señor Obama se convierte en presidente y tiene la posibilidad de visitar Japón, nos gustaría que visite nuestra ciudad", dijo el alcalde Kouji Matsuzaki a Reuters.

Obama no sólo ha conseguido popularidad en el pueblo que lleva su nombre, sino también en el resto de Japón.

En un sondeo realizado a 3,500 lectores del diario Asahi Shimbun, el 73% dijo que elegiría a Obama si pudiera votar, mientras que sólo el 7 por ciento declaró que votaría por su rival republicano John McCain.

Los residentes del pueblo observarán atentos los resultados electorales en televisión y planean bailar y celebrar más allá del resultado.

Los mercados en espera del nuevo presidente


NUEVA YORK (AP) — Wall Street prefiere a los republicanos, dicen los simpatizantes del candidato de ese partido John McCain. Pero las bolsas de valores han tenido un mejor desempeño cuando un demócrata ha sido presidente, responden quienes apoyan a Barack Obama.

En lo referente al mercado bursátil -especialmente a este mercado tan turbulento-, ¿importa en realidad quién sea elegido presidente?

Sí y no. Los políticos sí influyen en la economía y tendrán una labor crucial para definir la forma en que el país sale de la crisis actual. Pero los analistas consideran que ningún candidato presidencial puede ser un remedio automático para los males que aquejan a Wall Street.

"La economía es una gran máquina, y el presidente es un burócrata en el gobierno", dijo Ron Florance, director de asignación de activos en Wells Fargo Private Bank.

Incluso, la mayoría de los analistas cree que el vapuleado mercado bursátil sólo subirá el año próximo, sin importar quién llegue a la Casa Blanca -y la historia dará probablemente al ganador de los comicios el mérito por ello, aunque tenga en realidad poco que ver con la marcha alcista-.

"El momento no podría ser mejor", dijo Florance.

Empero, el mercado bursátil es sólo una parte de la economía, y ya sea bajo el mando de Obama o el de McCain, Estados Unidos necesita recuperarse de una crisis cuya severidad no se ha determinado siquiera. Cualquiera de los dos candidatos enfrentará además un déficit presupuestario de unos 500,000 millones de dólares cuando asuma el cargo --una cifra colosal que podría ascender a 1 billón de dólares el año próximo--.

Debido al déficit, el ambiente financiero podría terminar afectando las políticas del nuevo presidente, más que viceversa.

"Toda esta crisis financiera servirá en buena medida para impulsar la agenda al menos durante el primer año", dijo John Lynch, jefe de analistas de mercado en Evergreen Investments.

Desde luego, ello no equivale a decir que no hay diferencias en el impacto que McCain u Obama tendría en las empresas estadounidenses y por ende en sus acciones. Robert Froehlich, estratega de inversiones del Deutsche Bank, consideró probable que bajo las órdenes de Obama, el sector de energías alternativas tendría un despegue, y posiblemente también las industrias del papel y del acero si enfatiza el cumplimiento de acuerdos comerciales.

Y con McCain, según Froehlich, es probable que las grandes empresas energéticas tengan un mejor desempeño porque el republicano no apoya un impuesto a las ganancias extraordinarias y porque las empresas financieras se beneficiarían de la postura del republicano sobre los gravámenes a los dividendos, a las ganancias de capital a largo plazo y a los bienes raíces.

Peso recupera terreno

CIUDAD DE MÉXICO (Reuters) — El peso mexicano se apreciaba la mañana del lunes un 0.90%, en operaciones previas a la apertura oficial, apoyado en recientes medidas tomadas por el gobierno y el banco central para mejorar la liquidez en el mercado.

La moneda mexicana ganaba 11.50 centavos a 12.7430/12.7450 pesos por dólar.

"Esperamos un desempeño más favorable para el peso basado en la reciente confirmación de su grado de inversión por parte de Standard & Poor's, la línea de swaps con la Reserva Federal, y la reforma energética. Elementos que debería contribuir a que México empiece a diferenciarse del resto de los emergentes", comentó la firma Ixe en un reporte.

GE va por las novelas en mexicanas


Al subir por las faldas del Ajusco, en la Ciudad de México, uno se topa con una hacienda. Es una copia fiel de un inmueble colonial, donde se respira nostalgia y trabajan 130 personas. Se llama ‘Hacienda el Amor’, copiada de un viejo casco bien conservado en Tequisquiapan, Querétaro. Pero la del Ajusco se construyó en cuatro semanas, los trabajadores no son peones sino utileros, maquillistas, técnicos, actores y directores, que hacen su jornal en el set de la telenovela El juramento, que graba Telemundo.

La segunda televisora hispana en Estados Unidos, subsidiaria de NBC y propiedad de General Electric (GE), quiere tener pantalla en México y confía en que la mejor forma de hacerlo es produciendo telenovelas en el país para su exhibición internacional.

Para ello, crearon esta fábrica de historias llamada Estudios Mexicanos Telemundo, en tiempo récord y con una inversión de casi 7 millones de dólares (MDD).

Esto es parte de un plan en el que Telemundo y su socio, Grupo Xtra, anunciaron inversiones por 25 MDD para producir aquí 45% de la programación para su público hispano en EU, así como para clientes en México y América Latina.

Tras años de pelear, sin éxito, una oportunidad para manejar una tercera cadena televisiva en México, Telemundo encontró la clave para que sus telenovelas estén al aire: apostó por contenido propio y distribución global.

“Las transmisiones como tal se pueden acabar, pero a fin de cuentas, el contenido está y ése es nuestro core business”, dice en entrevista Patricio Wills, presidente de Estudios Telemundo, ante la idea de que cada vez será menos trascendente contar con un canal en televisión abierta, porque los consumidores se vuelcan a ver contenidos en otra plataformas, como internet o el celular.

Aunque el contenido sobreviva al avance tecnológico, el reto de la televisora es hacerlo el favorito de 45 millones de hispanos que viven en Estados Unidos, de los cuales 75% es mexicano y cuyo poder adquisitivo conjunto es de 600,000 MDD en ingresos anuales.

Las telenovelas que conquistan a esta cultura, cada vez más híbrida, tienen una fórmula especial, moldeada por más de 50 años por Televisa, con valores como la tragedia, la familia y lo religioso-mágico.

En esto Telemundo ve una veta. Para muchos, el modelo de Televisa está agotado y en parte para ocupar su tiempo aire y en parte para hacerle ver a su socio Univision que el mercado da para asociarse hasta con el diablo, la empresa de Emilio Azcárraga le está dando salida a los contenidos de Telemundo.

Es, a fin de cuentas, un matrimonio por conveniencia. Televisa ha cultivado en la audiencia un gusto por la telenovela mexicana, su éxito en la exportación de programas es legendario y ha marcado las reglas del juego para otros participantes. “Para tener contenido fuera no tienes de otra más que pactar con Televisa”, dice Ben Mogil, analista de medios de la firma Thomas Weisel Partners, que mantiene inversiones en Televisa. De ahí que, al menos por ahora, Telemundo y Univision tengan que bailar al son del gigante mexicano tanto en la forma de producir una telenovela, como en su distribución y exportación.

Pero hay más aristas en el mercado televisivo de ambos lados de la frontera. Mientras Univision mantiene el acuerdo que Emilio Azcárraga Milmo firmó con su amigo, el ahora ex dueño de Univision Jerry Perenchio, la nueva administración de Univision, encabezada por el inversionista Haim Sabam, ha mantenido el estira y afloja entre las dos empresas, con demandas, encuentros y desencuentros.

Sin un arreglo –Televisa se aferrará a recuperar el control de sus contenidos y Univisión mantener la línea de oxígeno que le da vida (Televisa proporciona hasta 75% del contenido del prime time de Univision)–, esta telenovela seguirá hasta 2017.

Televisa demandó a Univision en 2005 por retenerle el pago de regalías. Aunque han tratado de arreglar sus diferencias fuera de la corte, el imperio de Emilio Azcárraga Jean (hijo de Azcárraga Milmo) no le guardó exclusividad a la televisora y le ofreció a Telemundo transmitir su contenido a través de Galavisión, uno de sus canales. En este escenario, Telemundo no se conformó con comprar latas de novelas para transmitirlas, sino que aprovechó para hacer ruido cuando el gobierno mexicano dio señales de que daría concesiones de televisión abierta, mismas que luego han permanecido apagadas.

Y el duelo sigue. En septiembre, Televisa abrió más su juego y permitió a Telemundo transmitir algunos partidos de la Liga Mexicana de Futbol, un magneto de audiencia y publicidad. Fue otro gol en la pugna de este trío. “El arreglo de Televisa con Telemundo es una jugada de jaque mate (por la cuestión política en México), para frenar a Telemundo y picar a Univision”, dijo un conocedor de la industria que no quiso ser citado por su nombre.

Viejo truco, nuevo jugador
El modus operandi de Telemundo a nivel mundial se basa en generar contenido para aumentar el rating y, por lo tanto, obtener ingresos. Ésa es la misión de Wills, generar casi la mitad de los contenidos de la televisora en México, sean telenovelas, realities o programas de revista.

Telemundo, que depende directamente de NBC, ocupa el segundo puesto en el mercado de audiencias hispanas en EU, liderado por Univisión (con tres cadenas, Univisión, Galavisión y Telefutura) y es también segundo en el mundo de habla hispana en la producción de telenovelas, después de Televisa.

En EU, el prime time de cuatro horas de Telemundo está integrado en gran parte por telenovelas y dirigido a adultos de entre 18 y 49 años. En el mundo, llega a recuperar 50% de la producción de una telenovela gracias a su distribución internacional, generando hasta 69 horas al día –1,000 anuales–, poco menos que Televisa, que produce 100 horas al día y cerca de 1,300 al año, según Wills.

El 80% de los ingresos de Telemundo provienen de la venta publicitaria. La televisora practica el posicionamiento ‘orgánico’ de productos. Así, integrando las marcas a la historia de la telenovela ha conseguido maravillas: la producción de la novela Dame chocolate fue financiada en 50% por ubicar productos de Clorox.

Por ello, es evidente que Telemundo no muere por tener un canal propio en México, pues ya cuenta con publicidad en la misma producción. Consciente de que “quien tiene el contenido, tiene el balón”, Carlos Kenny, ex productor de Televisa, es quien se encargó de abrir Estudios Mexicanos Telemundo. En su fábrica del Ajusco graba totalmente en alta definición.

Los estudios pertenecen en 75% a Telemundo y el restante 25% a Grupo Xtra, de la familia Sada, también socios en Palmas 26, la empresa con la que siguen pendientes de que se abran licitaciones para la televisión abierta.

Al final, bastó la participación de estos jugadores y el ejemplo de NBC Studios para que la televisora encontrara la forma de entrar al mercado mexicano de telecomunicaciones, aun cuando no fuera como la tercera cadena.

¿Tercero en discordia?
Hace un par de años, cuando la convergencia digital empezó a abrir nuevos espacios para la distribución de contenidos de televisión, varias empresas mexicanas, entre ellas Palmas 26, buscaron una concesión.

Todo parecía indicar que el tercero en discordia sería Telemundo, pues el músculo financiero de GE podría lograr que la cadena obtuviera una concesión de televisión abierta, sumado a que las instituciones gubernamentales exigían a Televisa y TV Azteca una mayor apertura para permitir más contenidos de diferentes fuentes dentro de sus pantallas. Pero poco ha cambiado, la licitación continúa abierta y Telemundo optó por conseguir su cometido: tener presencia por los mecanismos que tuviera a la mano.

“Con México, GE iba a hacer la jugada del siglo”, dice José Antonio Fernández, editor de la revista Telemundo, sin relación con la televisora estadounidense. La cadena quería expandirse, y tenía la idea “fantástica” de hacer un gran negocio al establecerse como firma estratégica en Latinoamérica.

Muchos creen que Telemundo cejó ya en su búsqueda de participar en el mercado mexicano de la televisión abierta. La televisora insiste en que, por ahora, la idea es entrar a las telenovelas. La cuña la metió Televisa, que aprovechó el conflicto con Univision para recordarle que es una importante razón detrás de su éxito, explica Mogil, y ofrecer a Telemundo una alternativa que le quitó la presión gubernamental de encima.

En GE, sus ejecutivos confían en que la oportunidad vendrá después. Mientras, Telemundo hace alianzas para distribuir contenidos, no sólo con Televisa, también con firmas como Yahoo!, con quien aplica estrategias de 360º para que el producto esté en todas las plataformas posibles. La telenovela Victoria, por ejemplo, dio a los televidentes la opción de elegir en internet entre dos finales de la historia.

De tal suerte, Televisa se salvó del nacimiento de una nueva cadena. Pero la guerra no está ganada, la fábrica de sueños mexicana tendrá que seguir reinventando sus historias, pues Telemundo le quiere comer el mercado con producciones de buena calidad y en alta definición.

México, paraíso de la producción
Los hermanos Warner lo dijeron tiempo atrás: “El contenido es el rey” y aunque Telemundo comulga con esa filosofía, lo primero que hay que tener es una buena historia, explica Alonso García Borja, presidente de Salsa Inc, una productora independiente, quien cuenta con la experiencia intramuros de Televisa.

En el mundo del entretenimiento no basta con la infraestructura y los fierros, se requieren grandes ideas y Televisa las tiene, según el productor. Sin embargo, esas ideas y la forma ortodoxa de hacer telenovelas serán cada vez menos útiles en el mercado estadounidense, donde la cultura hispana es cambiante y compleja por la integración de distintas nacionalidades.

Entre tanto, Telemundo se enfoca en el estado actual de la audiencia dominada por mexicanos y produce desde México, donde “se terminó de redondear la rueda de la telenovela”, como lo considera Catalina Kennedy, productora ejecutiva de El juramento. Pero más allá de ser considerado la cuna de la telenovela, México es un paraíso para la producción, por sus bajos costos, por su acento de español ‘neutral’ y porque lo mexicano vende muy bien en una cultura hispanoparlante movida por el recuerdo y la añoranza.

Telemundo sabe que la bandera de México ondeando, el Campo Marte, la fachada de la Basílica de Guadalupe, el Ángel de la Independencia o una familia saboreando charamuscas en la plaza de un pueblo típico son imágenes que atrapan a los televidentes mexicanos de EU, que a pesar de su nueva identidad, añoran el terruño. Por eso, la televisora pone tanta dedicación al arte de las telenovelas, para que tengan un toque mexicano y logren llegarle a la audiencia con nostalgia, dice Kennedy.

El gasto no importa, como se vio en la inversión inicial de los estudios en el Ajusco. Ahí, el ciclo se sigue completo pues Telemundo tiene in situ todo lo necesario para grabar, editar y transmitir en alta definición. “GE entiende la dinámica de esta nueva identidad y sabe que Telemundo es el mejor transporte para promocionarse con productos genuinos de la cultura híbrida”, explica Federico Subervi, profesor de periodismo en Universidad Estatal de Texas. Y aunque Televisa marque el paso en la forma de hacer la telenovela, el reto de los trabajadores de Estudios Mexicanos Telemundo es hacer televisión que sepa, huela y se sienta a México, pero con valores universales.

¡Se buscan actores!
Los actores fueron otro gancho para atraer a Telemundo a México. En Estados Unidos no hay suficientes actores latinos, en cambio, hay un talento mexicano subutilizado y la cadena les está abriendo las puertas. De hecho, una parte de ellos, atosigados por años de vivir en ascuas por un llamado que los lleve a San Ángel o a Santa Fe, ven a Telemundo como una forma de regresar a Televisa al aparecer en telenovelas que se transmiten por el canal de Galavisión, explica Álvaro Cueva, crítico de televisión.

“Al principio, los actores no se atrevían a trabajar para Telemundo pues lo veían como un riesgo, como cerrarse posibilidades”, admite Wills, quien conoce la dinámica de producción en Colombia, México y Miami, y asegura que ahora que los actores ven que el producto funciona en otros países, lo prefieren, pues incluso les da categoría internacional.

Con ello, México podría recuperar su viejo estatus de la Edad de Oro del cine y, según Fernández, el editor de la revista Telemundo, ser el Hollywood de América Latina. Esto se conseguiría con actores, en su mayoría formados en Televisa, que aun cuando mantuvieron contratos de exclusividad por mucho tiempo, ahora pueden participar en otras producciones.

Con el talento de Victoria Ruffo, Edith González, Héctor Suárez Gomíz, Dominika Paleta, Susana Dosamantes y Héctor Bonilla, así como una legión de artistas de Venezuela y Puerto Rico, Telemundo graba sus historias. Si bien en el caso de El juramento la historia es vieja (como casi cualquier telenovela, lo que cambia es la forma, y aquí la historia de Caridad Bravo Adams de 1965 toma nuevos bríos) se trata de telenovelas comercialmente exitosas. Esos artistas generan rating y gustan a los anunciantes.

Pero es la compañía la que, al ser redituable, conquista a los accionistas. Kenny lo demuestra en el funcionamiento de los estudios, donde los empleados viven una meritocracia. Los llamados son inflexibles en tiempo y, ante las demandas de la alta definición, cada detalle tiene que ser perfecto.

Pero el capital humano no es suficiente para grabar dos telenovelas al mismo tiempo, como lo quiere hacer Estudios Mexicanos Telemundo cuando esté a su máxima capacidad; también necesita de lo último en tecnología. Así, tres unidades móviles de alta definición son suficientes para poner en entredicho que el que tiene la fórmula gana. Lo que más cuenta es la historia y si a eso se añade una excelente calidad de imagen, resulta que la competencia es muy cerrada.

La producción en alta definición tiene sus pro y sus contra y aunque “encuera todas las mentiritas que contamos en la televisión”, como dice Kennedy, es el futuro del contenido televisivo. Por el tamaño de sus empresas, es lógico que TV Azteca y Televisa ya cuenten con esta tecnología, pero es justo en ese aspecto donde Telemundo se pone a su altura.

Una nueva historia
La construcción de los estudios fue realizada con sigilo. Aunque la inauguración del complejo no se hizo con bombos ni platillos, falta por ver la reacción de la competencia. De hecho, hubo un sainete hace unos tres años, por esos primeros días, cuando gente de TV Azteca llegó a tratar de impedir el rodaje del reality Quinceañeras, liderado por Alan Tatcher.

En ese tiempo, Telemundo trabajaba con casas de producción como Argos, pero su inversión demuestra que no tiene intenciones de permanecer como una productora tipo ‘boutique’ y le apuesta a lo grande, aunque eso signifique enfrentarse a Televisa, TV Azteca y Univision.

Con la entrada de Telemundo al mercado mexicano, Televisa ha demostrado tener flexibilidad para mantenerse y crecer, siguiendo una filosofía de co-ompetition donde algunas veces coopera y otras compite. Por otro lado, el éxito de Univision se debe a que sus productos se han convertido en tradición con el tiempo y es lo que Telemundo necesita para que la gente voltee los ojos hacia ellos, explica Cueva.

Parece lejano, pero Telemundo pronto podría ser el favorito de los hispanos de segunda y tercera generación que ya tienen una demanda diferenciada. “Univision es un gigante que asegura la hegemonía de Televisa en el mercado hispanoparlante más pudiente del mundo (EU) y Telemundo es un enano muy ágil, con una honda de David, cuyos ojos ven más allá de EU”, asegura Tomás López Pumarejo, coordinador del Observatorio Iberoamericano de Ficción Televisiva (Obitel).

Mientras cada una de las televisoras trata de seguir la fórmula para hacer telenovelas, Telemundo le abre la puerta a una nueva forma de hacerlas. Para los hispanoparlantes seguirán siendo “un puente simbólico con su realidad, sus raíces y su identidad”, como dice García Borja, pero en una nueva época marcada por lo económico, donde ganará quien domine la distribución internacional.